EL AMOR NO OLVIDADO

RECORDANDO EL AMOR

¿Quién alguna vez no se ha sentido perdido, invadido por sus sentimientos al pensar en alguien que hemos amado?. Sin saber cómo, te dominan y comienzas a notar diferentes sensaciones en tu cuerpo.

La persona amada puede ser un familiar, una pareja o un amigo con quién se ha perdido la relación.

De repente, recuerdas o ves a esa persona y te embargan sensaciones y emociones desagradables, un vacío en el pecho y una tristeza profunda.

¿Porque ocurre esto? Ocurre porque sentimos amor por una persona que no está (al menos en el modo que estaba o en el modo que esperábamos estuviera).

LA ETERNIDAD DEL AMOR

El amor, el de verdad, no termina (el enamoramiento sí, pero no el amor).Y el amor no precisa de un enamoramiento previo, ahí está el amor filial y el amor entre amigos.

Es por este motivo, la eternidad del amor, por el que sigue doliendo. Cuando volvemos a encontrarnos con esa persona, o un suceso nos hace traerla a la consciencia, volvemos a sentir ese amor por ella. ¿Y de dónde viene el dolor? Este viene del pensamiento de que esa persona no está (no como deseamos).

Cuando esto sucede además de sentir tristeza podemos sentir enfado por no haber olvidado a esa persona. Quizás incluso rencor hacia ella, ya que no está aquí y es la culpable de nuestros incómodos sentimientos. Y queremos dejar de amarla, sin darnos cuenta de que no es posible.

¿Y entonces, estamos condenados a sentir esta tristeza siempre que la veamos o la recordemos?

                                                                      NO.

Estamos condenados a seguir amando a esa persona, porque ese amor define parte de quienes somos.

TERMINANDO CON LA TRISTEZA.

 

SÍ,  se puede dejar de sentir tristeza. ¿Cómo te preguntarás?.

Fácil, hay dos formas:

  1. La primera, cambiando la relación y volviendo a recuperar la relación deseada (esto a veces puede lograrse ;-), aunque por supuesto supondrá trabajar en ello).
  2. Si es imposible recuperar la relación la otra fórmula es cambiando tus pensamientos, ya que el sentimiento de amor no lo podrás cambiar. Y aquí me extenderé un poco.

Se dan dos situaciones, el recuerdo  de la persona amada(A) y el recuerdo de no tenerla (B) que nos genera TRISTEZA(C)

                               Recuerdo ser amado+ recuerdo pérdida= TRISTEZA

                                                                             A+B=C

Aquí tenemos una sencilla ecuación y la forma de cambiar el resultado es cambiar una de las variables. Como A es inmutable trabajaremos en cambiar B.

El truco consiste en dejar de pensar que ya no está.

Me diréis, “¡¡yá, qué fácil!!, pero la realidad es que no está”. ¡¡CIERTO!!, Esa es una realidad, pero hay otras tantas.

 La realidad es que:

                                           Esa persona me hizo crecer ….

                                          Esa persona me apoyó cuando nadie lo hacía…

                                         Esa persona me enseñó a ……

                                        Con esa persona yo descubrí que….

                                       Gracias a esa persona aprendí a……..

Si cambiamos el pensamiento de “ esta persona ya no está” por “ gracias a esta persona conseguí, aprendí, descubrí, soy, etc, y por eso la amé, la amo y la amaré, porque es parte de mi”, la energía cambiará y las emociones también. Parte de la tristeza se convertirá en gratitud por haber disfrutado de la experiencia vivida junto a esa persona.

Este ejercicio requiere de práctica, como casi todo. Pero te aseguro que si lo comienzas a hacer cada vez te resultará más sencillo. Cada vez tus lágrimas serán menos amargas y a la vez que disminuye su amargura también disminuirá la cantidad. Al final conseguirás sentir felicidad con el recuerdo de esa persona amada.

Como siempre, sólo comparto lo que he comprobado en mí. La pérdida de varios seres amados me llevó a tratar  de olvidarlos,  negarlos y odiarlos sin éxito. Entender que no dejaré de amarlos y recordar con gratitud lo bueno que trajeron  a mi vida me permite dejar la tristeza a un lado. En ocasiones su recuerdo viene acompañado de tristeza, pero es más llevadera y menos duradera en el tiempo. Al final sé que sólo quedará felicidad en los recuerdos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *